En la realidad peruana y mundial principalmente en el ámbito empresarial, se observa las destacada labor de los líderes, quienes son los que persiguen objetivos, generan y contagian entusiasmo y adhesión en otros, son perseverantes y tiene la capacidad de influenciar en las personas, mediante su abnegada gestión de liderazgo, que es el proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de objetivos comunes, pero esto requiere de una preparación, que sean capaces de identificar los problemas y sus causas organizacionales, para poder generar estrategias anticipativas, ser un agente de cambio y si el problema lo sorprende debe tener la capacidad de adaptar sus estrategias para generar mejoras y no derrotas.
Pero también es muy conocida la mala labor de los líderes, quienes aprovechando su capacidad y dominados por el descontento y por la ambición optan por el mal camino para el beneficio personal, y no les importa si destruyen imperios empresariales de terceros, para de esta forma simular éxito, riqueza y poder. Pero éstos líderes son personas que no tiene desarrollado su maestría personal.
Entonces ante lo puesto, debemos aclarar y resaltar que un buen líder clarifica y profundiza su visión personal y ve la realidad objetivamente, tiene muy bien definido su maestría personal y transmite éste conocimiento a sus seguidores, ayudándolos a descubrir e identificar que tipo de personas son, de tal manera que se comprometan y fijen su visión, para de esta forma optimizar su rendimiento personal y su rendimiento como parte de un equipo.
También debemos comprender de que un buen líder no impone obligaciones, sino que el liderazgo ayuda al líder a ver en cada uno de sus seguidores fuente de conocimiento y que sus ideas son susceptibles de mejora y aplicación como estrategias, es por ello que debemos comprender que el líder debe fomentar el aprendizaje en equipo.
Pero también es muy conocida la mala labor de los líderes, quienes aprovechando su capacidad y dominados por el descontento y por la ambición optan por el mal camino para el beneficio personal, y no les importa si destruyen imperios empresariales de terceros, para de esta forma simular éxito, riqueza y poder. Pero éstos líderes son personas que no tiene desarrollado su maestría personal.
Entonces ante lo puesto, debemos aclarar y resaltar que un buen líder clarifica y profundiza su visión personal y ve la realidad objetivamente, tiene muy bien definido su maestría personal y transmite éste conocimiento a sus seguidores, ayudándolos a descubrir e identificar que tipo de personas son, de tal manera que se comprometan y fijen su visión, para de esta forma optimizar su rendimiento personal y su rendimiento como parte de un equipo.
También debemos comprender de que un buen líder no impone obligaciones, sino que el liderazgo ayuda al líder a ver en cada uno de sus seguidores fuente de conocimiento y que sus ideas son susceptibles de mejora y aplicación como estrategias, es por ello que debemos comprender que el líder debe fomentar el aprendizaje en equipo.
Para concluir debemos recalcar que un líder es capaz de transformar la información en conocimiento aplicando tan solo criterio, así como también es capaz de integrar todos los recursos presentes en una organización, de tal forma que puedan generar utilidades; y sobre todo un líder es capaz de alinear las competencias de sus colaboradores hacia el cumplimiento de objetivos que han sido previamente establecidos por el equipo u organización, entendiendo a esta acción como la construcción de una visión compartida.
Desde luego se aprecia que tienes la ideas muy claras... Ya sabes.. ¡ánimo para lograr tus objetivos!...
ResponderEliminarPor mi parte, sólo puede decirte que hace años que he dejado de confiar en esos líderes de los que tú hablas. También hay líderes corruptos, quizá aún incluso son la mayoría. Aquí en España desde luego es así. También los hay entregados y trabajadores, no quiero desalientar, pero no creo que sean mayoría...
Saludos y enhorabuena por el blog.